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Éxito en el carnaval de Pasto: la cultura traspasó las fronteras territoriales

Con manifestaciones culturales propias de cada región, donde  primó la alegría, el talento, la música y la sana convivencia; se llevó a cabo la gran puesta en escena Carnaval y Fiestas Sin Fronteras, en el marco del Encuentro de Carnavales y Fiestas Tradicionales del Mundo desarrollado en el Onomástico de San Juan de Pasto.

Centenares de personas se dieron cita a la senda del carnaval que se engalanó con representaciones de los Carnavales de Oruro (Bolivia), Puno (Perú), Guaranda (Ecuador), Rio de Janeiro (Brasil) y por Colombia Barranquilla, Riosucio, Klestringe de Sibundoy, Rojos de Buesaco, Fuego de Tumaco, Multicolor de la Frontera de Ipiales; así como las fiestas de Corpus Christi de Pujili (Ecuador), Fiesta de la fruta y de las flores de Ambato (Ecuador), Feria de las flores de Medellín, Feria de Cali y una gran muestra del Carnaval de Negros y Blancos.

El encuentro busca generar un producto turístico a mitad de año teniendo como centro el Carnaval de Negros y Blancos, proyectando efectos positivos en la economía de Pasto y el Departamento; además de estrechar lazos de confraternidad con carnavales y festividades del mundo, generando posibilidades de hermanamiento internacional y fortaleciendo el intercambio cultural. El Alcalde Pedro Vicente Obando Ordóñez, entregó un balance positivo del Onomástico de Pasto y del Encuentro de Carnavales y Festividades del Mundo.

“El principal mensaje es que podemos convivir, aquí hay un espíritu latinoamericano que nos tiene felices, estamos compartiendo con nuestros hermanos, que también se unen en torno a la paz que hoy ya vive Colombia”. Luz Adriana Palacios, Representante del Carnaval de Riosucio, dijo que el Encuentro representó un escenario para compartir con todos los carnavales del mundo. “Fue una oportunidad de aprendizaje, nos llevamos muchas experiencias y de Pasto, nos llevamos un corazón inmenso que no les cabe a sus ciudadanos”.

Durante el desfile, también se contó con representaciones del carnaval de los años 60, como es los “Quijotes del Sur”, carroza elaborada por el pintor y escultor José Eduardo Ordóñez, con las técnicas de la vieja escuela. El maestro nacido en la capital de Nariño fue uno de los pioneros del Carnaval de Negros y Blancos, y quien promovió la elaboración de carrozas gigantescas con movimiento en sus figuras.

Su participación en la fiesta magna, fue entre los años 1964 y 1983, con 18 carrozas que ocuparon los primeros puestos.

27 Junio, 2017 / by / in , , , ,
En libertad uno de los capturados por los atentados a Andino

La jueza 47 con funciones de control de garantías dejó en libertad a Iván Ramírez León, uno de los nueve capturados por una serie de atentados que han venido ocurriendo  en Bogotá desde el año 2015, entre ellos, el que tuvo lugar en el Centro Comercial Andino y que dejó tres mujeres muertas.

 

El argumento de la jueza se basó en que la captura de Ramírez, a quien la Policía identificaba con el alias ‘Talibán‘, fue ilegal. Durante el procedimiento de captura, Ramírez se habría comido una memoria USB. Ramírez fue el último en ser capturado, al sur de Bogotá. Pero según la jueza, la Fiscalía no logró acreditar que el joven estuviera relacionado con el movimiento MRP, al cual se adjudican varios actos terroristas.

En la audiencia, la juez legalizó la captura de los otros ocho jóvenes que habían sido capturados en allanamientos que se desarrollaron en Espinal y Bogotá durante el sábado. Entre ellos están la abogada Natalia Trujillo Nova y Boris Ernesto Rojas Quijano. Los abogados de todos ellos, apelaron la decisión.

Lo que sigue en el procedimiento penal es que la Fiscalía acusará formalmente a estas personas, para lo cual descubrirá pruebas en cada uno de los casos. Según lo dijo el director de la Policía, el general Jorge Orlando Nieto, algunos de los capturados serán acusados de los presuntos delitos de concierto para delinquir con fines terroristas, terrorismo, homicidio y hurto agravado.

26 Junio, 2017 / by / in ,
Mateito, el actor de Pandillas, vuelve a caminar y ahora es pastor cristiano

Al salir de una fiesta en marzo de 2000, John Alexánder Ortiz fue atacado a bala por un joven de 16 años. “Los actores también se mueren”, le dijo el sicario. Una conmovedora crónica sobre su recuperación.

John Álex Ortiz se levanta, en el piso están sus dos bastones, esos artefactos milagrosos que todos los días le permiten caminar. Su esposa aún sigue durmiendo, el día anterior habían estado en otra iglesia compartiendo su testimonio. Se apresura a bañarse y arreglarse; su atuendo ya estaba listo en su armario; planchado, limpio, impecable. Desayuna, y para salir de su casa va a la habitación de sus dos hijos, le da un beso en la frente a cada uno y sale hacia la portería donde lo espera un taxi.

-Buenas días señor, por favor ¿Me lleva a Álamos Norte?

-Buenos días, claro que sí.- dice el taxista, quien lo ve desde el retrovisor, toca sus ojos como si tuviera algo en ellos, da la vuelta y pregunta:

-¿Usted no es el actor de pandillas guerra y paz? ¡Claro! Mateito, ¿Me regalaría una foto, sino es mucha molestia?

-¡Sí, soy yo!, claro venga y la tomamos rápido-dice Álex con una sonrisa.

Durante el trayecto hacia la iglesia cristiana Casa de Dios, John habla con el señor del taxi, le comenta de la palabra de Dios. Le paga la carrera, baja lentamente y espera a cruzar la calle. Ya es la segunda vez que va a esa iglesia, saluda a los líderes y servidores del primer culto; se acerca la pastora, lo abraza y con una sonrisa toca su hombro, le indica que ingrese.

 

En diez minutos comienza el servicio y John debe prepararse para predicar. Su sonrisa siempre está presente, con susbrazos, sus piernas y los bastones, avanza rápidamente. Un personaje frente a una multitud y todos expectantes a lo que dirá. Pero, más que un personaje: una figura, un líder, una vida. La historia de unas piernas que corrían, de una vida que casi se apagó, junto a los sueños de una estrella en potencia. Dos personas de la organización de la iglesia acomodan una silla para que pueda sentarse, ya que no puede estar mucho tiempo de pie. Ponen una mesa para acomodar su biblia, un vaso de agua y le entregan el micrófono. Tiene en sus piernas un artefacto llamado órtesis, es lo que le permite caminar, por esto pone sus manos detrás de la rodilla y dobla la pierna para sentarse. La iglesia está llena.

Para comenzar todos cierran sus ojos y Álex dirige una oración, de sus labios solo salen palabras suaves, y se presenta. Muchos allí lo conocen por su aparición en diferentes novelas como ‘Pandillas guerra y paz’ en la que recreó el personaje de “Mateito” o por “Nano” en la serie ‘De pies a cabeza’. Es confuso ver la diferencia de expresiones en los rostros de los oyentes, las madres solo piensan en sus hijos, los hijos piensan en su futuro y qué sería de ellos si estuvieran en esa situación. Álex comienza hablando de su madre, una mujer -dice él-, a la que le tuvo gran odio. Cuando tenía 5 meses de nacido ella trató de asfixiarlo.

La oscuridad

Una informe de Profamila, elaborado con la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS), dice que “en el país cerca de 722.000 niñas y mujeres, de entre 13 y 49 años, han sido violadas una o más veces a lo largo de su vida y la mitad de las afectadas, víctimas de abuso antes de cumplir los 15 años”. Esto significa que cada media hora una mujer fue víctima de violencia sexual en el país y cada mes 1.508 mujeres fueron víctimas de violencia sexual en el país.

Nidia era una de ellas, pero John Álex nunca lo supo. Era una mujer sumergida en la oscuridad de sus recuerdos, los de un hombre que había robado lo más preciado en su vida, que la agredía, la maltrataba, que dejaba en ella una semilla que crecía y se convertía en su recuerdo a diario; esto era lo que sufría Nidia, una madre que no quería ver a su hijo. Y un día, sus manos apretaron el cuello de un bebe indefenso. John Álex sólo tenía cinco meses cuando esto sucedió; su madre lloraba, en su mente una voz le decía que lo soltara, luchaba en su interior con su odio, de repente entró a la habitación su papá, el abuelo de la criatura, y salvó su vida.

-¿Qué haces? ¡Suéltalo ya, Nidia!?dijo su padre, mientras ella miraba sus manos y salía corriendo…Huyendo de aquella escena.

-Esta fue la primera vez que el diablo quiso apoderarse de mi alma–dice John con respiración pausada, toma un poco de agua, respira y prosigue con su testimonio.

Su madre lo abandonó. Vivió con sus abuelos y ellos fueron quienes lo criaron, lo vieron crecer y en muchas ocasiones salvaron su vida. Veía de vez en cuando a su madre cuando llegaba a la casa, lo saludaba, pero John la evitaba ya que sabía cómo eran las cosas siempre. “Yo nunca quise a mi mamá porque ella me maltrataba y me humillaba”. Le pegaba o le hablaba con sus expresiones, su mirada de rencor, su mandíbula hacia adelante, sus ojos encendidos por los recuerdos, su rostro era todo menos el de una madre.

Toda su niñez incrementó, cultivó y explotó el sueño de ser profesional en el fútbol. Convertirse en el mejor era el objeto de todo. Así fue como llegó la actuación a su vida, la primera serie en la que actuó fue ‘De pies a cabeza’, lo escogieron por su talento y destreza en el fútbol. Poco a poco, Álex crecía en el mundo del espectáculo, empezó a ser reconocido y dejó de ser el niño de cuadra para convertirse en figura pública.

El 25 de marzo del año 2000 lo describe con mucho detalle: no titubea ni una sola vez para decir la fecha o lo sucedido. Se levantó de la cama muy enfermo, apenas podía moverse, sus articulaciones parecían no despertarse con él, la noche anterior había trabajado muy duro y ese sábado tenía grabación. En la tarde su mejor amigo, Juan Carlos Castillo, fue a la salida de la grabación:

-John esta noche hay una fiesta buenísima en la calle 40 con Caracas, ¿Vamos?

-No Juanca, estoy muy agotado y me duele mucho todo el cuerpo, mejor vamos a mi casa y allá hacemos algo, invitamos a algunas amigas y amigos.

En la casa de John estuvieron 6 amigos y 7 amigas hasta las 11:00 p.m. Luego de eso, en definitiva, accedió ir a la fiesta a la que su amigo Juan lo había invitado. Tomó una ducha, se arregló y salieron todos de su apartamento hacia Teusaquillo. Apenas llegó Álex a este lugar sintió en su interior el peligro, era una voz que le decía que no debía estar allí, como si presintiera que algo pasaría esa noche, algo de lo que nunca se olvidaría.

Al entrar, colillas por el piso. Mujeres por doquier: altas, bajas, monas, morenas, acuerpadas, delgadas, con minifaldas, pantalón, tacones, muchos con los ojos rojos o con la tranquilidad que reflejan los rostros de personas que han estado escapando de la realidad. Su estadía allí no duraría mucho. Él estaba emocionado por el espectáculo de estriptis y mostraba afán por encontrar mujeres bellas. La noche era joven, de repente se le acerca un chico a saludarlo:

-¿Qué más John? Está muy bonita su gorra, le dijo de forma grosera, con una mirada intensa y quitándosela agresivamente.

-¿Qué le pasa?, ¿Ya se va a robar mi gorra? ¡Devuélvamela!

Él escuchándolo, rechinó sus dientes, tiró la gorra al suelo, se preparó, cerró su puño y cuando estaba a punto de dar un golpe llegó un amigo y le dijo que se fuera del lugar, avanzó hacia el interior de la fiesta pero se quedó mirándolo, movió su mano hacia adelante y hacia atrás diciéndole que allí no acaban las cosas.

Álex desearía nunca haberse topado con él. Luego de dos horas durante la fiesta se armó una pelea, los hombres se pegaban, las mujeres gritaban y muchos salían corriendo. En el tumulto de personas empezaron a decir que se estaba incendiando la casa, John salió corriendo con dos de sus amigos y Juan Carlos; querían continuar la fiesta en otro lado.

Al cruzar la calle apareció un carro, hizo un giro prohibido, se paró al lado de él en la mitad de la calle y se bajó Andrés Moncallo, el joven de 16 años con el que había tenido la disputa de la gorra. Con su mirada de odio se dirigió al baúl, Alex cruzó miradas desafiantes con él, sintió en su interior que sacaría algo del carro, vio una pistola, su corazón se aceleró, voces tomaron su mente, era una 38, sintió en un abrir y cerrar de ojos que empezaban a dispararle, el tiempo se detuvo. De repente, Moncallo sintió un peso encima, algo lo hizo tirarse al suelo, cayó de rodillas, disparó; varios empezaron a correr, mientras John Álex quedaba completamente paralizado, sintió que sus pies estaban pegados en el suelo, no se movía. Dispararon de nuevo, recibió los impactos de las balas en su cuerpo.

La tercera bala lo dejó tirado en el suelo y sin movilidad en las piernas. Tocó su cabeza, su pecho, trató de mover sus pies pero no pudo, buscó la sangre por su cuerpo pero no la vio ni la sintió, un botón le apagó la vida de todo lo que quedaba de su cadera a sus pies, el tiempo volvió a su normalidad, el carro arrancó. Y de pronto se escuchó:

-¡Los actores también se mueren!

-¡Ayuda! ¡Me duele mucho, no puedo mover mis piernas, no las siento…!

Entró en pánico y respiró con esfuerzo, su corazón latió rápidamente, sintió que iba a morir y en su cabeza sonó una voz una y otra vez. Mientras todo esto pasaba, sus amigos tomaron un taxi y se fueron a un hospital en la calle 54.

Al llegar al lugar, su tía Yaneth Ortiz entró corriendo, el pasillo se hacía interminable. John estaba sobre una camilla llorando y quejándose del dolor, parecía que nadie lo hubiera atendido, ni siquiera un medicamento le habían dado. Ella, al verlo, solo pudo tocar su cabeza y darle fortaleza:

-¡Tía yo me quiero morir! Me quiero morir ya-dijo Álex después de que le informaran el motivo por el cual no podían trasladarlo a un hospital.

-¡No John! Vamos a anular esas palabras, porque usted no es el dueño de la vida, no decide cuándo morirse o cuándo vivir, el único que decide es Dios. ¡Así que cállese y vamos a pedirle perdón al señor por esas palabras!-dijo su tía Yaneth con firmeza y voz fuerte.

-Tía, ¿pero entonces qué hago? Siempre que dejo entrar el estrés y el odio peor se pone la situación.

-Vamos a orar, repita después de mí y crea en que Dios va a resolver todo lo que está pasando.

Al terminar la oración entraron dos familiares y le informaron Yaneth que a su hijo John, por intentar robarlo, le habían dado escopolamina y estaba en un Hospital en estado de coma. No sabía qué hacer: su sobrino tirado en una camilla, su hijo también en medio de una tragedia. Muchas preguntas rondaron su cabeza:

-¿Por qué está sucediendo esto? ¿Qué pasa Dios? ¿Dónde estás en este momento?- dijo con sus manos en la cabeza, sintiendo cómo la fuerza se iba de su cuerpo, pensando que lo mejor era orar y pedir por su hijo.

-¡Señor háblame!, mi hijo está mal y no sé qué hacer porque también estoy acá con mi sobrino.

Limpió sus lágrimas y sacó de su bolso la biblia, leyó unas palabras del libro de Mateo, 6:33:

-“Encárgate de mis cosas que yo me encargaré de las tuyas.”-decía aquel fragmento que la llenó de vitalidad, unas palabras que, según ella, venían directamente de Dios.

-Bueno señor, mi hijo está en las mejores manos, son las tuyas, yo quedo confiada en que tu harás lo mejor.

Después de esas declaraciones, y según John por la fe que desató su tía, empezaron a solucionarse las cosas, ya iban a remitirlo a otra clínica, un parte médico lo estaba esperando, la ambulancia ya había llegado para llevarlo y su tía podía irse luego para donde su hijo. En el trayecto hacia el hospital, Álex iba con sus abuelos, pero por la angustia de ver a un hijo en esa situación, a su abuelo le estaba dando un infarto. “Luego de que me intervinieron, la familia no sabía a quién visitar, si a mi abuelo, a mí, o a mi primo”.

Rápidamente John entró a la sala de cirugías, dos enfermeras lo inyectaron, lo entubaron y le pusieron una máscara en su cara.

-John, cuente hasta 10.

-Uno, dos, tres… cua… tro…- decía mientras se quedaba dormido y los médicos se preparaban para tratar su caso. John tenía una hemorragia interna, una bala había impactado la médula espinal, había perdido un riñón, tenía fractura en tres costillas, lo cual le afectaba su respiración, y tres de sus vertebras en la columna se habían desplazado.

Los médicos hicieron lo que estaba al alcance, casi no salen del quirófano, cinco horas interviniendo a Álex. Al despertar vio a su tío en la oscuridad del cuarto:

-Tío, ¿Qué hora es?

-Mijo son las 10 de la noche- dijo su tío preocupado y a su vez, alegre de verlo mejor.

-¿Cómo así? Si lo mío pasó el sábado en la madrugada…

-Sí, pero ya ha pasado un día completo? dijo su tío mientras Álex volvía a dormirse. Pasó la noche y al segundo día lo despertó el doctor para comentarle el diagnóstico. Le explicó lo que sufrió, que no volvería a caminar, que no tendría nunca hijos. John, sin poderse mover cerró sus ojos y una lágrima corrió por sus mejillas, por su mente pasaron recuerdos, sueños, una pelota que patea que y entra a la red, un actor reconocido, un hombre sin familia, eran los pensamientos que le llegaban en ese momento. Después de tener novias hermosas, ahora ni siquiera podía dormir bien porque tenían que estarlo volteando cada dos horas para que no se le formaran llagas ni infecciones.

John duró dos años en terapias físicas. Actualmente se prueba un medicamento que hace que las neuronas que no están dañadas en personas que sufrieron el mismo daño que Álex se protejan y las lesiones no aumenten, explica  John McDonald, profesor asistente del Departamento de neurología y neurocirugía de la Universidad de Washington, en St. Louis (Missouri, E.U.), invitado por Colsánitas y por la Fundación para la Recuperación de Personas Limitadas por Enfermedades Medulares y del Sistema Nervioso, creada por Charlie Hall, en Colombia.

El perdón

Durante casi dos meses John permaneció en el hospital para su recuperación, en ese proceso decidió perdonar al sicario que le había disparado esa madrugada después de una discusión, y enviarle una carta diciéndole que todo podía quedar atrás. Fue el momento de la vida de Álex en el que recibió en su corazón a Jesús y empezó una vida basada en su fe. Su esposa, una modelo que decidió salirse de los estándares y aceptar a un hombre lleno de virtudes emocionales y físicas.

En Colombia se han visto pocos casos de personas con graves traumas en la médula que puedan caminar, según los Institutos Nacionales de Salud de E.E.U.U y la Fundación Christopher y Dana Reeve. Con estimulación eléctrica de la médula espinal solo cuatro pacientes con paraplejía desde hace más de dos años han podido mover de forma voluntaria músculos que tenían previamente paralizados. Lo que quiere decir que la terapia física ayudó en gran medida a que John hoy pueda caminar, con ayuda de órtesis y los bastones alemanes.

John Álex perdonó a su madre; ella fue al hospital donde él se encontraba y le contó por qué lo maltrataba y los motivos de su abandono. John no podía creerlo, la mujer que tanto odiaba había sido violada y nunca tuvo un padre por eso, todo lo que algún día sintió por ella desapareció poco a poco.

Diana López es la esposa de John, cuando va terminando su testimonio ella presenta su familia, después de que los médicos dictaminaron que no podía tener hijos a raíz de su accidente, hoy tiene una pequeña de 4 años y un pequeño de 3. La niña hace una oración y el bebé canta.

-John y yo nos dedicamos solo a predicar la palabra, no aceptamos papeles de actuación que no tengan algún mensaje significativo, somos testimonio y por este motivo no lo hacemos-dice Diana, despidiéndose de la iglesia y llevando a sus pequeños hacia atrás.

“Los bastones hacen parte de los productos de apoyo o ayudas técnicas que se utilizan en situaciones de enfermedad en las que el paciente necesita una descarga de uno de sus miembros inferiores, una mejor base de sustentación y una movilización más segura”, dice José Gorgues Zamora, de la compañía D´farmacia. Terminando su intervención Álex ora por las casi 200 personas que hay en la iglesia. Aunque hay lágrimas, también queda en el aire esa sensación de alivio, ese nuevo John Álex, ese testimonio poderoso de alguien que sale de la sala caminando por sus propios medios.

*Crónica de Laura Camila García, Departamento de Cine y Comunicación, Universidad Jorge Tadeo Lozano.

25 Junio, 2017 / by / in ,
Peñalosa Dice “Seguiré trabajando” sobre aval de firmas para su Revocatoria

“Seguiré trabajando”: Peñalosa sobre aval de firmas para revocarlo

La Registraduría validó 473.700 de las 700.000 firmas que presentó el comité Unidos Revocamos a Peñalosa, suficientes para convocar las nuevas votaciones. Aún faltan decisiones de las autoridades electorales para que el proceso quede en firme.

Revocatoria a Peñalosa: Registraduría valida 473.700 firmas

La permanencia del alcalde Enrique Peñalosa en el Palacio Liévano podría llegar a las urnas. Al menos eso indican los resultados entregados este martes por la Registraduría que, al revisar las 706.000 firmas presentadas por el comité Unidos Revocamos a Peñalosa, validó 473.700, 200.000 más de las que se necesitaban para convocar las votaciones.

Según informó Juan Carlos Galindo, registrador nacional, “comienzan a correr cinco días hábiles para que aquellos que no estén de acuerdo puedan controvertir el informe por escrito y justificando las razones que sustentan la objeción”. De haber alguna objeción, la Registraduría tendría 10 días más para responderlas.

Sin embargo, aún hay dos temas pendientes que podrían no dejar continuar el proceso de revocatoria. Para que el presidente de la república convoque a las votaciones, es necesario que se presente, además de la certificación del número de firmas, el visto bueno al informe de financiación que presentó el Comité que recogió las firmas y ahí, por el momento, hay líos.

En contexto: Revocatoria a Peñalosa tambalea por su informe de financiación

El 18 de junio, el Fondo Nacional de Financiación Política del Consejo Nacional Electoral (CNE) completó un informe en el que está ese balance, en el que concluyó: “No cumple requisitos para certificar”. El fondo encontró irregularidades en las cuentas presentadas, que dan cuenta de ingresos y gastos por 110 millones de pesos.

Por ejemplo, entre los documentos radicados sobre sus ingresos no se presentaron los certificados de dos créditos bancarios con los que se financió la recolección de firmas, uno de ellos hecho por Sintrateléfonos, un sindicato de los empleados de la ETB. También faltaron las actas de once donaciones, entre esas, las realizadas por el Polo Democrático, el Movimiento Progresistas, la Central Unitaria de Trabajadores y la Unión Sindical Obrera.

Gustavo Merchán, vocero de Unidos Revocamos a Peñalosa, le dijo a Semana que tienen los soportes para aclarar las cuentas y que esta semana resolverán las dudas del CNE, para lo que tienen un plazo de cinco días desde que sean notificados por la autoridad electoral.

Así mismo, el magistrado del CNE, Emiliano Rivera, tiene la tarea de construir una ponencia en la que determine si el proceso de revocatoria de Peñalosa se ajusta a las normas electorales. Su proyecto tendrá que ser votado por la sala plena de ese tribunal, y constituye el otro obstáculo que podría tumbar la revocatoria ahora que las firmas están validadas.

Lo que vendría

Según le explicó a SEMANA el exregistrador Carlos Ariel Sánchez, dentro de los ocho días siguientes a la notificación del pronunciamiento y una vez esté la certificación del registrador del cumplimiento de los requisitos para la revocatoria del mandato; el presidente de la república, el gobernador o el alcalde, según corresponda, fijará la fecha en la que se llevará a cabo la jornada de votación del mecanismo de participación ciudadana correspondiente y adoptará las demás disposiciones necesarias para su ejecución. La elección deberá realizarse dentro de un término no superior a 2 meses, contados a partir de la certificación expedida por la Registraduría.

Le sugerimos: 10 preguntas clave sobre la revocatoria a Enrique Peñalosa

En cuanto a los votos necesarios para revocar al alcalde, la ley dice que se necesita el pronunciamiento popular por la mitad más uno de los votos ciudadanos que participen en la respectiva convocatoria, siempre que el número de sufragios no sea inferior al 40 por ciento de la votación total válida registrada el día en que se eligió al respectivo mandatario (en el caso de las elecciones que ganó Peñalosa fueron 1’092.229 votos). Este cuarenta por ciento, es el umbral. Si como resultado de la votación no se revoca el mandato del gobernador o del alcalde, no podrá volver a intentarse en lo que resta de su período.

Realizada la votación y previo informe del resultado de los escrutinios por la Registraduría correspondiente, el registrador nacional del Estado Civil la comunicará al presidente de la república o al gobernador respectivo para que procedan, según el caso, a la remoción del cargo del respectivo gobernador o alcalde revocado y a designar un encargado de conformidad con las normas vigentes. La revocatoria del mandato será de ejecución inmediata.

En caso de que la revocatoria gane en las urnas, el presidente de la república, en relación con el Distrito Capital de Bogotá y los gobernadores con respecto a los demás municipios, para los casos de falta absoluta o suspensión, designarán alcalde del mismo movimiento y filiación política del titular, de terna que para el efecto presente el movimiento al cual pertenezca en el momento de la elección.

Fuente : Semana.com

20 Junio, 2017 / by / in
12 heridos en accidente de bus Bolivariano en la ruta Ipiales – Pasto

Al parecer, la presencia de aceite en la vía ocasionó el accidente de un bus de la empresa Bolivariano en el que 12 de los 20 pasajeros que se movilizaban en la ruta Ipiales- Pasto, resultaron heridos.

Según el teniente Jhon Mora, comandante del Cuerpo de Bomberos de Ipiales, la colisión se produjo en el km 28 en el sector conocido como La Josefina.

De los 12 afectados, cinco presentan heridas de consideración por lo que fueron traslados a centros asistenciales.

12 unidades del Cuerpo de Bomberos atendieron la emergencia y ayudaron a evacuar a los heridos.

20 Junio, 2017 / by / in , , , ,
“los medios son para generar plata no para informar” : Felipe Arias – Caza Noticias

“Le respondí con sarcasmo, como para quitármelo de encima”: Felipe Arias

En las últimas horas, se ha hecho viral un video en el que muestra al presentador de noticias de RCN Televisión, Felipe Arias, en una situación bastante incómoda.

Resulta que un joven se encontró con el periodista en un aeropuerto y se le acercó, supuestamente, con el fin de tomarse una fotografía con él. Luego de posar para la selfie, el joven aprovecha y le pregunta: “¿Dígame qué se siente que en su canal manipulen tanto al pueblo?”.

La respuesta de Arias dejó a más de uno desconcertado y esto fue lo que dijo: “Ah no, en todos hermano, los medios de comunicación son del poder, así que son para generar plata, eso no es para informar ni nada de eso, es para generar plata no más”.

La opinión del presentador generó polémica y comentarios divididos en redes. Algunas personas aseguran que él respondió con sinceridad, y otros dicen que lo hizo para llevarle la corriente al adolescente.

Por su parte, el ‘Cazanoticias’ de RCN’, se defendió a través de Twitter y afirmó que su respuesta fue sarcástica frente a la pregunta mal intencionada.

El portal Pulzo se comunicó con Felipe Arias y esto fue lo que dijo al respecto:

“El video fue en el aeropuerto de Cali. Había unos peladitos burlándose, como a veces sucede, de los periodistas, de los medios. Incluso, uno de ellos dijo que los periodistas y los políticos eran todos iguales. Se me acercó uno de ellos. Yo pensé que me iba a agredir, pues en sus ojos se veía odio, y me gritó: ‘¡Señor, ¿me regala una foto?!.

Entonces yo lo recibí con una sonrisa porque pienso que la palabra dulce ablanda el corazón y la actitud violenta. Y cuando supuestamente se estaba tomando una selfie, yo no sabía que estuviera grabando, me hace la pregunta y le respondí con sarcasmo, como para quitármelo de encima”.

Fuente

14 Junio, 2017 / by / in , ,
Fiscalía le pidió al Tribunal Superior condenar a 60 años de prisión a Rafael Uribe Noguera

En el recurso de apelación el ente investigador señaló que la actuación del arquitecto cumple todas las condiciones de agravamiento para que se le imponga la máxima pena contemplada en el Código Penal.

La Fiscalía General de la Nación le solicitó formalmente a la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá aumentar a 60 años de prisión la condena en contra de Rafael Uribe Noguera por su responsabilidad en el secuestro, violación y asesinato de la niña Yuliana Samboní en hechos registrados el 4 de diciembre de 2016. En el recurso de apelación se manifiesta la necesidad de imponer una condena ejemplar en este proceso y sentar así un precedente judicial.

En el documento de 20 páginas firmado por la fiscal 10 especializada adscrita al despacho de la Vicefiscal General de la Nación se manifiesta que el procesado fue acusado formalmente de tres delitos, todos ellos agravados, hecho por el cual se debe fijar la máxima pena contemplada en el Código Penal colombiano, la cual es de 60 años. 

En el recurso se advierte que el juzgado 35 de conocimiento –que emitió la sentencia en primera instancia- debió tener en cuenta las conductas de mayor punibilidad establecidas en la ley para este caso. Reconociendo que la decisión judicial presentó fallas frente a la tasación de la pena pues no se tuvieron en cuenta varios factores.

La delegada del ente investigador señala que en la audiencia de imputación de cargos y en el escrito de acusación se fijaron las “circunstancias de mayor punibilidad”, reconociendo que la ley fija varios parámetros a la hora de fijar las penas máximas y mínimas en cada delito.

Las pruebas recolectadas señalan que la menor “fue objeto de una clara violencia física y psicológica que indica de manera contundente que el procesado de manera deliberada, consciente y voluntaria, aumentó el provecho suyo el dolor y el sufrimiento de la víctima. De esta manera se causaron padecimientos innecesarios para la ejecución de los delitos de secuestro simple agravado, acceso carnal agravado y feminicidio agravado”.

Para la Fiscalía General evidentemente Uribe Noguera realizó acciones dirigidas a aumentar el dolor de su víctima, como los revelan las pruebas halladas en su apartamento. Situación que merece la máxima condena puesto que se afectó moral y psicológicamente a una niña de siete años que en esos momentos no entendía lo que estaba pasando.

El solo hecho de buscar una mayor excitación sexual cuando cometía el acceso abusivo evidencian que “cada uno de los actos se llevó a cabo de manera deliberada y buscando un provecho adicional (…) se la redujo a un simple objeto de placer, a una cosa que podía ser mofad como trofeo, frente a lo cual ella no podía ser más que un espectador de su propia tragedia”.

Igualmente se destaca la posición que tenía Uribe Noguera en la sociedad, la forma en cómo planeó y ejecutó el secuestro de la menor y “la brutalidad” con la que ejecutó el acto. “Escogió deliberadamente a su víctima aprovechando su compleja situación de mujer, niña e integrante de un grupo social vulnerable”. En este punto se señala que la niña de siete años provenía de una familia del Cauca desplazada por la violencia y vivía en un humilde barrio, muy cerca del exclusivo sector de Chapinero Alto donde Uribe Noguera tenía dos apartamentos.

“En efecto, dada la privilegiada posición económica del procesado, éste no solo contaba con un carro “(que utilizó para cometer el secuestro) sino con dos apartamentos, uno que particularmente le brindó las condiciones para llevar a cabo el acceso carnal violento y el feminicidio. Fue precisamente la posición económica del procesado la que le presentó las condiciones para sus comportamientos antijurídicos, es decir, un carro con el cual pudiera arrebatar a la niña y sustraerla de su barrio y después a un sitio seguro a donde pudiera llevar a su víctima y disponer de ella”, precisa.

En el recurso de apelación también se pide aumentar la multa a Uribe Noguera para la reparación de los familiares de la niña de siete años. El arquitecto actualmente se encuentra en una celda de aislamiento en la cárcel La Picota de Bogotá.

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14 Junio, 2017 / by / in , ,
Santos visita zona veredal de La Carmelita, en Putumayo

 

Santos visita zona veredal de La Carmelita, en Putumayo

La agencia de noticias de las Farc, Nueva Col, reveló imágenes de la visita sorpresa del presidente. También visitó Mocoa para supervisar la reconstrucción del municipio.

Juan Manuel Santos, presidente de la República. Tomado de Nueva Col. Noticias, @@NCprensa

Este martes se conocieron imágenes de una sorpresiva visita del presidente Juan Manuel Santos a la zona veredal La Carmelita, en Putumayo. Las fotos fueron reveladas por Nueva Col. Noticias, la agencia informativa de las Farc.

 

La visita a La Carmelita se da luego que Santos viajara a Mocoa para supervisar las obras de reconstrucción del municipio. El presidente anunció que el 97 % del municipio ya tiene energía, tan solo hay 501 usuarios desconectados. Asimismo, se están entregando 1´300.000 litros de agua diariamente.

Respecto a las viviendas, el mandatario afirmó que hay 800 que tienen daños leves, 200 presentan daños moderados, otras 200 tienen daños severos, y 300 colapsaron. Frente a esto, se anunció que el Gobierno dará $3.500 millones para mejoramientos de vivienda.

El Gobierno espera que en cuatro meses se puedan entregar las primeras viviendas. Los damnificados cuentan con un subsidio de arriendo de $250.000 semanales.

También se anunció que el Departamento de la Prosperidad Social (DPS) construirá la nueva plaza de mercado con apoyo del Ministerio de Agricultura. Se hizo un llamado para que se abandonara el terreno de la anterior plaza de mercado pues se encuentra en zona de riesgo.

18 Abril, 2017 / by / in
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18 Abril, 2017 / by / in
Mira el Manual de los Paramilitares para las Torturas :(

Tribunal de Justicia y Paz identificó al menos 25 formas de tortura perpetradas por las autodefensas. El Espectador revela los peores vejámenes promovidos por ese grupo en tres décadas de violencia.

Por primera vez en la ya larga historia de la guerra en Colombia, un tribunal de Justicia y Paz documentó las formas de tortura en el paramilitarismo. Uno de los más siniestros capítulos del conflicto armado que fue pasando de agache por cuenta del remolino de asesinatos, secuestros y alianzas ilegales con caciques políticos de toda estirpe y toda calaña. Tras examinar la estela de violencia del Frente Héctor Julio Peinado, que operó en el sur del Cesar, y en concreto las órdenes de sus jefes Wilson Salazar Carrascal, alias el Loro; Whoris Sueltas Rodríguez, alias Chómpiras, y Francisco Alberto Pacheco, alias el Negro, la justicia por fin puso el foco sobre los vejámenes ininterrumpidos de las autodefensas en casi tres décadas de muerte. En total, se identificaron 31 formas de tortura. Cada una más escalofriante que la anterior. Unos vampiros, se diría.

El Tribunal de Justicia y Paz de Bogotá, al frente del magistrado Eduardo Castellanos Rozo, se propuso desenterrar estos crímenes y sus hallazgos son tan crudos que hacen retorcer el alma. Las formas más terribles de estrangulamiento, mutilación, electrocución, golpizas o ahogamientos, violencia sexual y perturbación psíquica. Un vademécum del dolor con una logística puntual: un espacio físico controlado, herramientas para infligir sufrimiento, esposas, lazos, cabuyas y alambres para atar a las víctimas y vendas, trapos o toallas para impedir su visión. Un repertorio que incluyó a animales feroces y que se dio en 15 departamentos: Antioquia, Arauca, Atlántico, Boyacá, Caldas, Cesar, Cundinamarca, La Guajira, Meta, Magdalena, Norte de Santander, Santander, Sucre, Tolima y Vichada.

El estudio del tribunal encontró cosas como estas: el tiempo de duración de las torturas osciló en promedio entre una y ocho horas (han sido atípicos los casos registrados de tortura que tardan semanas o meses). La mayoría de los vejámenes se dieron “en espacios abiertos como carreteras interveredales, fincas con extensos pastizales o predios ubicados a la orilla de un río caudaloso”. Por ejemplo, en las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, las torturas ocurrieron en Los Transmisores, un predio alejado del casco urbano de Puerto Boyacá, muy cerca al río Magdalena. Las Autodefensas Campesinas del Sur del Cesar vejaron a muchos en una carretera ubicada en el corregimiento de Puerto Mosquito, en Aguachica. “El 63% de los civiles torturados por las Autodefensas del Sur del Cesar fueron posteriormente asesinados, el 14% fueron desaparecidos forzadamente y el 23% quedaron vivos”, señaló el fallo.

El mapeo criminal de este delito en el paramilitarismo reveló otros hallazgos interesantes. Por ejemplo, “que la tortura tendió a ser utilizada para alcanzar los fines de la organización ilegal y no tanto para satisfacer individualmente un patrullero sádico y sanguinario”. Es decir, se observó una consistencia entre las modalidades de tortura y los objetivos de guerra que se perseguían. Los métodos de sofocación y electrocución estuvieron principalmente ligados a la pretensión de las autodefensas de obtener información y confesión de manera rápida por parte de civiles señalados de pertenecer o simpatizar con la guerrilla. En palabras castizas, los ‘paras’ ahogaron, asfixiaron o electrocutaron a sus víctimas para extraer forzadamente información, pero no los mutilaron o quemaron para cumplir con dicho propósito.

En cambio, el uso de cuchillos, machetes o motosierras para desmembrar vivas a las personas estuvo asociado con una estrategia de guerra contrainsurgente. Aquí la tortura fue usada únicamente como castigo, no como método para obtener información. “El método de infligir dolor estuvo estrechamente ligado a la calidad de la víctima o al señalamiento que de ésta hacía el victimario”, advirtió la sentencia conocida por El Espectador. “Los paramilitares quemaron con fuego o ácidos a aquellos que señalaron como enlaces directos de la subversión”. En cuanto a los métodos de tortura sicológica como el encierro, el aislamiento crónico, la privación del sueño y la humillación pública, el tribunal observó que estos vejámenes fueron aplicados como castigos con fines correctivos a los mismos integrantes de un grupo paramilitar que desacataban normas disciplinarias.

En síntesis, las formas de tortura revelaron no solo la sevicia de los victimarios sino lo que éstos pensaban de sus víctimas. A los ladrones, las autodefensas los quemaban, o los sometían a golpizas brutales. “La forma de infligir daño físico y mental a la víctima estuvo relacionada con objetivos de guerra ideados por los paramilitares”, concluyó el tribunal de Justicia y Paz. A continuación el recuento de las formas de tortura perpetradas por las autodefensas:

1. La bolsa de jabón: Amarraban las manos de la víctima con cabuyas, la obligaban a sentarse, le ponían una bolsa con detergente en la cabeza y el rostro, y cerraban con fuerza dicha bolsa hasta bloquear las vías respiratorias. Esta modalidad fue utilizada por el Frente Fronteras del Bloque Catatumbo, al mando de Jorge Iván Laverde, alias el Iguano, en el sector de El Cerro en Cúcuta.

2. La toalla mojada con sal para ganado: Ataban las manos de las víctimas con esposas y las obligaban a sentarse mientras otra persona llenaba un balde con pizcas de sal para ganado. Luego mojaban una toalla, se las ponían sobre ojos, nariz y boca y la aprietan hasta propiciarles asfixia, vómito y quemazón en las fosas nasales. Esta técnica fue utilizada por el Frente Héctor Julio Peinado en una casa clandestina ubicada en el barrio Romero Díaz en Aguachica (Cesar). Javier Antonio Quintero, alias Pica, lo describió así: “Uno coge un balde grande con agua y lo llena con sal de ganado, y remoja bien la toalla, y después se le enrolla la cabeza en la toalla, y la sal le quema la nariz, le quema la cara y lo está ahogando… Eso hace que la persona hable”.

3. La soga al cuello: Amarraban las manos y el cuello de la víctima con una soga, la obligaban a caminar largas distancias en esas condiciones y, posteriormente, lo colgaban de un árbol amarrado del cuello hasta que se moría como consecuencia del ahorcamiento. Los ‘paras’ del Frente José Pablo Díaz, del Bloque Norte, lo usaron en Remolino (Magdalena).

4. El submarino: Ataban el cuerpo de la víctima a una silla, la inclinaban hasta sumergirle la cabeza en un balde repleto de agua con sal, y de manera cíclica lo dejaban durante pocos minutos, lo sacaban y lo volvían a sumergir. Esta tortura fue utilizada por el Frente Héctor Julio Peinado.

5. Golpiza en la boca: A quienes señalaban del robo de ganado, viviendas o establecimientos comerciales, les ataban las manos, y con puños o con la boquilla de un fusil, los golpeaban reiterativamente en la boca hasta tumbarles la dentadura. Esta modalidad de castigo fue perpetrada por el Frente José Pablo Díaz en Sabanalarga (Antioquia), y por el Bloque Mineros, en Valdivia (Antioquia) con la variante de que la víctima fue tirada al suelo y destripada con motos de alto cilindraje que le pasaron por encima.

6. Golpiza en la cara: A un presunto colaborador de la guerrilla, miembros del Frente Contrainsurgencia Wayuu le amarraron con cuerdas las manos y los pies, lo tiraron al suelo boca arriba y desde un barranco le dejaron caer piedras pesadas en la cara hasta desfigurarle el rostro. ¿El objetivo? Que confesara los movimientos de la insurgencia en Maicao (La Guajira).

7. Golpiza en las piernas: A un jugador de fútbol miembros de las Autodefensas del Magdalena Medio lo golpearon con palos en las piernas hasta fracturarlo y luego lo azotaron en la cabeza hasta asesinarlo. El joven fue torturado por haberse rehusado a jugar en el equipo de fútbol cuyo dueño era uno de los financiadores del grupo paramilitar en La Dorada, Caldas.

8. Golpiza en los genitales: A un presunto miliciano de la guerrilla, integrantes del Bloque Vencedores de Arauca lo amarraron de las manos, lo desnudaron y le comenzaron a dar patadas en los testículos hasta dejarlo afligido. Posteriormente, le arrojaron serpientes cascabel venenosas para picarlo y rematarlo. Golpiza en dedos y uñas: A unos señalados colaboradores de la guerrilla en Nariño los ataron a una silla y les propinaron golpes con un martillo en todas las uñas de los dedos de la mano hasta obligarlos a confesar la información requerida por el Bloque Libertadores del Sur.

9. Golpiza en el pecho: A presuntos integrantes de bandas delincuenciales en Aguachica (Cesar), los ‘paras’ los amarraban a una silla y los golpeaban con objetos contundentes hasta fracturarles el tórax.

10. Golpiza en todo el cuerpo: Esta forma de tortura fue utilizada por integrantes del Bloque Norte en Remolino (Magdalena), en señal de venganza contra un ganadero que se rehusó a esconder un ganado hurtado por los paramilitares. La víctima fue amarrada a un árbol durante varios días, y golpeada en la cara, el pecho, los genitales y las piernas.

11. Mutilaciones en orejas: Consiste en amarrar a la víctima con las manos atrás a un árbol mientras con arma cortopunzante le cercenan las orejas antes de rematarlo con disparos. Una modalidad de tortura que se presentó en el Frente Turbo del Bloque Bananero, al mando de H.H., quién impuso estos vejámenes a políticos y militantes de la Unión Patriótica. También, hombres de las Autodefensas de Cundinamarca y del Bloque Catatumbo, perpetraron estas torturas.

11. Mutilaciones en órganos sexuales: El Tribunal documentó que a la presunta compañera de un guerrillero en La Palma (Cundinamarca) integrantes de las Autodefensas de Cundinamarca la ataron, desnudaron y con arma corto punzante le mutilaron los senos y posteriormente la vagina. Fernando Sánchez, alias Tumaco, es señalado por estos hechos.

12. Mutilaciones en la cabeza: Consiste en cortar con machete o cuchillas de acero la parte externa de la cabeza de la víctima hasta raparla o desprender pedazos del cuero cabelludo. Esta modalidad se presentó en el Bloque Cundinamarca, con personas tildadas de cooperar con la subversión, y en las Autodefensas de Meta y Vichada, con niñas y adolescentes señaladas de ponerse faldas cortas, desobedecer a los padres y hasta incitar a hombres casados a ser infieles. Rapar las cabezas de las víctimas fue una estrategia de control social, advirtió el fallo.

13. Desmembramiento: Quienes eran tildados de ser guerrilleros sufrían esta forma de tortura la mayoría de las veces. Según los hallazgos de la justicia, las víctimas eran desmembradas vivas. Una modalidad aplicada por el Bloque Norte en Bosconia (Cesar) y en Remolino y Chivolo (Magdalena), donde en ocasiones amarraban con alambres de púa los cuerpos de civiles. En el Bloque Mineros, con cuchillos, descuartizaban a quienes desafiaban la autoridad de Ramiro Cuco Vanoy. Casos similares se presentaron en Meta y Vichada. Hubo motosierras en Nariño, Puerto Boyacá, Atlántico, Cesar y Arauca.

14. Descargas eléctricas: Fueron utilizadas para obligar a las víctimas a confesar o delatar su pertenencia a la guerrilla. El Bloque Catatumbo tenía casas de tortura en Tibú (Norte de Santander), donde amarraban a las víctimas a unas sillas, les colocaban cables en el cuerpo, y les propinaban descargas eléctricas. Este mismo bloque tenía otro lugar en el barrio Cañaguatera, en La Gabarra. Allí ataban a las víctimas, las sumergían en una bañera y les colocaban en el cuerpo un cable dúplex que les transmitía corriente eléctrica. Los bloques Cundinamarca y Mineros también sometieron a sus víctimas a esta forma de tortura.

15. Perturbación psíquica: El encierro, el aislamiento, la privación del sueño, las humillaciones públicas y los trabajos forzosos, fueron modalidades utilizadas. Por lo general, estas técnicas tendieron a ser aplicadas en los mismos integrantes del grupo ilegal que infringían el régimen disciplinario. La impulsaron jefes paramilitares como Ramón Isaza, alias el Viejo, Luis Eduardo Cifuentes, alias el Águila, y Baldomero Linares, alias Don Guillermo. En un predio de 50 hectáreas ubicado entre Puerto Triunfo y Puerto Boyacá, Ramón Isaza creo “La isla”, un espacio de trabajos forzados para los ‘paras’ rebeldes. Allí, incluso, algunos eran regados con miel en el cuerpo para que los picaran insectos.

16. Orina paramilitar: Encerraban a sus víctimas durante días en un hueco cavado en la tierra, donde el cuerpo estaba enterrado pero la cabeza y el cuello quedaban sobre la superficie. Allí los paramilitares los orinaban.

17. Privación del sueño: En la provincia de Rionegro (Cundinamarca), el Águilacastigaba a los patrulleros que se quedaban dormidos prestando guardia o que se emborrachaban durante “horas laborales” amarrándolos de manos a un árbol o un poste, obligándolos a ingerir alcohol hasta que perdieran la consciencia y, bajo estas condiciones, los privaba del sueño durante largas horas o días.

18. Quemaduras: El uso de fuego, agua hirviendo o ácidos para quemar a las víctimas, hizo parte del repertorio criminal de varios grupos paramilitares. Gran parte de los civiles quemados fueron señalados de pertenecer a bandas dedicadas al hurto. Por lo general, eran quemados con fuego en los dedos y la palma de la mano, o en glúteos y genitales. Alias Guajibo, por órdenes de Baldomero Linares, llevaba a presuntos ladrones a la finca La Esperanza, en Vichada, para quemarlos. En el Bloque Córdoba y en el Frente William Rivas del Bloque Norte, se registraron casos similares. A una víctima le echaron agua hirviendo en las piernas y en la vagina.

19. Violencia sexual: Estos actos buscaron marcar a las víctimas, además de causarles dolor. Acceso carnal violento, mutilación de órganos sexuales, prostitución o esclavitud sexual. Encabeza la lista de esta forma de tortura el Frente Resistencia Tayrona de Hernán Giraldo, quien obligó a menores de edad (especialmente vírgenes) a sostener relaciones sexuales con él. Cuando una madre sacaba a sus hijas de la zona, Giraldo decretaba castigarla. Se conoció un caso en donde el jefe paramilitar les ordenó a sus hombres violar varias veces a una mamá que mandó a su hija a otra región para no entregársela. Alias Codazzi, en Magdalena, también promovió el abuso masivo de mujeres en Sitio Nuevo, El Plato y Chivolo.

20. Torturas combinadas: No siempre los paramilitares adoptaron una sola forma de provocar daño. En muchos casos combinaron la estrangulación, la mutilación o las golpizas. Por ejemplo, en Remolino (Magdalena), se documentó un caso donde integrantes del Bloque Norte amarraron a un presunto colaborador de la guerrilla a un árbol, lo sometieron a puñetazos en el estómago, y lo empezaron a cortar con un machete en cada parte del cuerpo hasta descuartizarlo.

21. Encierro, golpizas y mutilaciones: En la finca Las Pampas, en Puerto Gaitán (Meta), siguiendo órdenes de Baldomero Linares, las Autodefensas de Meta y Vichada encerraron a un presunto enfermero del Bloque Oriental de las Farc durante dos días en un cuarto oscuro, lo golpearon y amarraron a una camilla de médico. Según el proceso, aún con vida utilizaron su cuerpo para ensayar procedimientos quirúrgicos con patrulleros que estaban aprendiendo primeros auxilios.

22. Violencia sexual y mordiscos: En Tarazá (Antioquia) a una mujer catalogada como “inmoral” por Luis Adrián Palacios, alias Diomedes, la encerraron en un cuarto, la amarraron a una silla, la obligaron a practicarle sexo oral a varios paramilitares y luego le mutilaron los pezones a mordiscos. Como si ya no fuera tanto, para rematarla la empujaron desde un segundo piso.

23. Golpizas, quemaduras y mutilaciones: En la vereda El Rosario del municipio de Arauca, integrantes del Bloque Vencedores amarraron desnuda a un árbol a una presunta colaboradora de la guerrilla, le cortaron un seno y posteriormente le esparcieron en la cara y en las extremidades un spray con veneno para insectos, lo que le produjo graves quemaduras. En San Vicente de Chucurí (Santander), alias Wálter ordenó torturar a un integrante de las autodefensas que dio información a las autoridades. Lo amarraron, le quitaron las uñas de las manos, le cortaron los dedos y lo quemaron con fuego. En otro caso, en La Palma (Cundinamarca), a un supuesto miembro de la guerrilla, alias Tumaco le puso un freno en la boca como el que se les pone a los caballos y, para rematarlo, con un cuchillo le cortó el cuello.

24. Golpizas, descargas eléctricas y mutilaciones: En Puerto Boyacá los paramilitares persiguieron de manera sistemática a personas con orientaciones sexuales diversas. A una trabajadora sexual, señalada de estar “vagando siempre con gamines de la calle”, hombres al mando de Juan Evangelista Cadena la amarraron, le introdujeron agujas en los dedos de la mano, la golpearon con una correa, le tocaron sus órganos sexuales, le propinaron descargas eléctricas y, finalmente, le dispararon en el sector conocido como Los Transmisores.

25. Descargas eléctricas y quemaduras: En la vereda Cantagallo de La Palma (Cundinamarca), hombres al mando de alias Tumaco amarraron a un presunto colaborador de la guerrilla, le conectaron cables en el pecho, lo electrocutaron, le esparcieron ácido por todo el cuerpo, y cuando estaba agonizando lo remataron con disparo. Sobre el cadáver pusieron el siguiente letrero: “Esto le pasó por sapo. Esto también para los que sigan colaborando con la guerrilla”.

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