Grieta pone en riesgo a 170 familias en Nariño

Grieta pone en riesgo a 170 familias en Nariño

En marzo de 2015, una familia Inga alertó el hallazgo de una grieta de 20 centímetros en el resguardo de Aponte. Hoy, según el Ejército, la grieta alcanza 120 metros. FOTO CORTESÍA.

El resguardo indígena de Aponte, ubicado a 62 kilómetros de Pasto, en Nariño, podría desaparecer. La grieta de 20 centímetros que apareció en una casa de la comunidad Inga en marzo de 2015 se ha convertido en una fisura de 120 metros que atraviesa todo el casco urbano del resguardo, afectando a 170 familias, según el Ejército Nacional. La aparición de la grieta puede estar relacionada con una falla geológica o con una filtración de agua.

Hasta el momento, la alcaldía de El Tablón de Gómez (donde está ubicado el resguardo) ha logrado reubicar a 49 familias. Arturo Meléndez, alcalde del municipio, señala que 20 viviendas quedaron destruidas por la grieta y que 35 más están en riesgo inminente de colapsar: “La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (Ungrd) nos está ayudando con subsidios de arrendamiento y enviaron a 20 hombres para que monitoreen la población. La idea es terminar de reubicar a las familias dentro del mismo resguardo, porque son muy arraigadas a su tierra y no quieren salir de ahí”.

El primer problema a resolver es la reubicación preventiva de las familias. La Gobernación de Nariño no está segura de que los subsidios alcancen para que las 170 familias se queden en el resguardo. Algunas podrían ser retiradas a municipios aledaños: “Lo que ocurre es que es un pueblo indígena que tiene su propio territorio y que quiere reconstruir la comunidad dentro de los límites del resguardo. Si se trata de una falla geológica la situación será más complicada porque las familias tendrán que salir hacia otras veredas donde hay comunidades indígenas. Estamos esperando el estudio y tratando de conseguir un coliseo para las familias que hacen falta”, cuenta a este diario Hernando Chindoy, coordinador del tribunal de pueblos y autoridades indígenas del suroccidente colombiano.

Estudio geológico

El gobernador de Nariño, Camilo Romero, le pidió a la población que acceda a la reubicación mientras la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia realiza el estudio geológico en el resguardo. “Aquí hay dos hipótesis: puede ser falla geológica o incluso una filtración de agua en el terreno. Si es falla geológica, el tema será mucho más complejo”. Miembros del Ejército Nacional que recorrieron la zona le dijeron a EL COLOMBIANO que en algunos tramos la grieta alcanza los dos metros de profundidad.

En la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd) todavía no se atreven a lanzar una hipótesis sobre la aparición de la grieta: “No tenemos certeza de lo que está sucediendo, la situación es complicada y esperamos que hoy se conozca el valor del estudio. Lo que hemos acordado hasta el momento es que todo sea evacuado efectivamente, pero necesitamos consolidar la propuesta económica para entregar los subsidios. Hasta el momento no se tiene planeada una reubicación en albergues, sino subsidios de arriendo”, dice Christian Gerardo Ortega, coordinador de la Ungrd en Nariño.

El alcalde del municipio de El Tablón de Gómez calcula que el estudio puede costar “entre 400 y 500 millones de pesos”. Por el momento, la alcaldía no cuenta con los recursos para pagarlo: “tenemos que hacer la gestión para conseguir esos recursos”. Sobre la posibilidad de una infiltración de agua, el alcalde asegura que “puede existir una fisura por el colapso del acueducto y alcantarillado del municipio, que tiene más de 40 años”.

Además de estos recursos, el gobernador de la comunidad Inga de Aponte, Oscar Janamejoy, ha pedido colaboración para trasladar a “489 estudiantes afectados que están en la secundaria y a otros 200 que están en la primaria. Todo el casco urbano de Aponte está afectado”. Se espera que el Gobierno Nacional defina hoy la cantidad de recursos que destinará para la elaboración del estudio y para completar los subsidios de arriendo que hacen falta.

Desde que se presentó la primera fisura en marzo de 2015, el Ejército se percató de la situación. El general Sergio Alberto Tafur García, comandante de la Fuerza de Tarea Pegaso en Nariño, cuenta que “la grieta aumenta cada día de tamaño. Ya son 50 centímetros de ancho y por eso se han desalojado a 49 familias. Se calcula que puede haber 180 casas averiadas en toda la zona. Los indígenas son la mayoría de la población y hay muchos que no quieren desalojar, que se mueren con la tierra. Hemos tratado de convencerlos para que accedan al traslado”.

21 enero, 2016 / by / in

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