Pasto y Tumaco en líos que se pudieron evitar

Pasto y Tumaco en líos que se pudieron evitar
El desconocimiento de la normatividad, la ligereza, los malos asesores y los compadrazgos propician errores jurídicos que conllevan a anular los procesos de elección, como vemos en este momento en dos casos específicos, el del contralor del municipio de Pasto y la alcaldesa de Tumaco, en el puerto de Nariño.

En el primero, el Juzgado Cuarto Penal con funciones de conocimiento de Pasto, pidió al Concejo de la capital de Nariño dejar sin efecto el proceso de convocatoria pública de elección del contralor municipal, procedimiento que el cabildo encargó a la Corporación Universitaria Autónoma de Nariño, con lo cual se le da la razón al accionante José Alexander Romero Tabla (uno de los participantes en el concurso para el cargo de contralor) quien había argumentado presuntas irregularidades y violaciones al debido proceso.

Si bien la jueza Aida Cristina Arteaga ordena “dejar sin efecto y valor todos los actos llevados a cabo en el proceso de convocatoria pública para la elección del contralor municipal de Pasto, desde el aviso de invitación y en adelante, incluidas las etapas agotadas por la Corporación Universitaria Autónoma de Nariño y las surtidas antes de la suspensión provisional de la convocatoria”.

Según la Justicia no hubo objetividad, ni transparencia en el proceso, pero ojo, la responsabilidad no se le puede achacar solo a la universidad, porque esta es un instrumento que utilizó el Concejo para hacer las pruebas académicas, luego de que la Esap se negara a la solicitud inicial que le formuló el Cabildo. Aquí hablamos de la responsabilidad de los concejales, que pese en su mayoría ser abogados y conocer la normatividad legal vigente cometieron ese error que deja en vilo el cargo del contralor y en tela de juicio sus capacidades y funciones.

La decisión argumenta que “para la nueva convocatoria y si a bien lo tiene acoger los conceptos del Consejo de Estado, deberá ajustar todo su actuar a la Constitución Nacional y a las leyes y efectivizar así los principios de transparencia, publicidad, objetividad, participación ciudadana, equidad de género y mérito, evitando los errores de contratación y publicación de la misma, tal como fueron advertidos en la presente decisión, y a ultranza, garantizar el debido proceso, el derecho a la defensa, la contracción y la transparencia”. Es una vergüenza que a los profesionales que elegimos para que ocuparan el Concejo se les tenga que recordar sus obligaciones y manifestarles que por favor no vayan a cometer el mismo error. Es urgente una capacitación para estos señores o de lo contrario van a estar durante los próximos 4 años dando palos de ciego.

Por otro lado, el caso de Tumaco en  el Tribunal Administrativo de Nariño solicitó suspender provisionalmente el acto de elección de la alcaldesa del municipio de Tumaco, María Emilsen Angulo Guevara, con el argumento de que la actual mandataria tenía vigente una unión marital de hecho y sociedad patrimonial de bienes con el ciudadano Jairo Guagua Castillo, quien ostentaba la calidad de subgerente administrativo de hospital San Andrés de Tumaco, ESE, cargo en el que estuvo desde el 22 de enero de 2015 hasta el 23 de octubre del mismo año y desempeñó actos de autoridad civil y administrativa en el municipio de Tumaco.

Hombre, cómo es posible que los asesores de campaña o la misma alcaldesa no se percataran de que estaba inclusa en una causal de inhabilidad contenida en el artículo 34 de la Ley 617 de 2000. Si se concreta la demanda presentada por Gladys Graciela Delgado Palacios, que por cierto es ciudadana de Pasto, imagínense ustedes el costo para el Estado y los mismos habitantes del municipio de Tumaco que deben esperar todo un proceso tortuoso que conllevaría a convocar nuevas elecciones, con un desgaste logístico y económico descomunal.

24 enero, 2016 / by / in
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