Piden limosna en la ’Pana’ ante la pérdida de cosechas

Piden limosna en la ’Pana’ ante la pérdida de cosechas

El sector entre El Diviso y El Manzano, en el municipio de Taminango, oriente del departamento de Nariño, es conocido como el Cinturón de la Miseria. Decenas de familias salen a pedir limosna a la vía Panamericana. El problema humanitario es antiguo, pero ahora con los efectos del fenómeno de El Niño la mendicidad aumentó.

Las fuertes temperaturas, que en muchos casos alcanzan los 35 grados centígrados y la sequía, dejaron en la ruina a la mayoría de los cultivadores del municipio de Taminango y hoy los obliga a pedir limosna en la vía Panamericana, entre Pasto y Popayán.

DIARIO DEL SUR y Fm-noticias 88.1 estuvieron en la zona y constataron que sin importar la inclemencia del tiempo y ante la indiferencia de centenares de transportadores, pasan las horas hombres, mujeres y hasta niños los cuales arriesgando sus vidas, lanzándose a coger una que otra moneda que arrojan los ocupantes de los vehículos que a diario utilizan este corredor vial entre Colombia y Ecuador.

Varios de ellos que residen en el corregimiento el Manzano y que dependían de la cosecha de maní y otros productos, los cuales se perdieron por la fuerte ola de calor, aseguran que desde hace 8 meses no cae una sola gota de agua en esta zona, ubicada hacia el norte de la capital nariñense.

Otros dicen que no tienen como pagar los créditos a las entidades financieras y están preocupados porque ahora deben poner en venta sus humildes ranchos para sobrevivir y no dejarse morir de física hambre.

Es el caso de Antonio Bolívar Martínez, un campesino de 60 años de edad, quien perdió las 30 hectáreas de maní y maíz que tenía sembradas en el corregimiento el Manzano. Dice que tiene que ingeniárselas para no perder su vivienda por culpa del fenómeno de El Niño.

 Y es que como él, son más de 2 mil familias de las veredas, Lecheral, Viento Libre, Juanambú, Las Juntas, Mama Juana, Cumbal, El Tablón, El Manzano, Guanbuyaco, Chapungo, Loma Larga, La Llana y el corregimiento de Puerto Remolino que están afectados por la falta de agua. Afirman que desde 1980, este es el peor verano que se ha registrado en la zona.

Ellos aseguran que la única opción que tienen por ahora es internarse en la montaña y cultivar hoja de coca, pues ni la sábila que es resistente al calor ha soportado el fuerte sol que tienen a estas comunidades desesperadas y al borde de la miseria.

Datos recientes indican que en esta sola zona del oriente de Nariño las pérdidas son multimillonarias y lo que es peor no ha llegado una sola ayuda humanitaria a la región y esto tiene molestos a los campesinos que desde ya aseguran que no se cansaran de exigir un trato especial para suplir en parte lo que la madre naturaleza les arrebato.

Sin embargo y pese a los anuncios del Ministerio de Agricultura de entregar apoyos a los campesinos perjudicados por la sequía, ellos dicen que en esta zona de Nariño no hay credibilidad por parte de los labriegos.

“Hace muchos años cuando hubo una situación similar. Se prometió la construcción de un distrito de riego y la entrega de recursos a cada campesino y eso jamás se cumplió”, dijo Bolívar Martínez.

Las difíciles condiciones climáticas en esa zona de Nariño y la falta de políticas sociales han conllevado a que durante años familias enteras salgan a la vía Panamericana a pedir limosna. Desafían el peligro lanzándose a recoger las monedas y han sido varios los accidentes, algunos con saldo de víctimas mortales.

Pese a que el drama es de vieja data, los gobiernos local, regional y nacional no han adoptado políticas contundentes para impedirlo.

Tomado de Diario del Sur

22 enero, 2016 / by / in
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